Jul 25, 2013

Post Sodero

El comienzo fue un big bang y fue caliente
El abismo y la luna, en el séptimo día
Se vio la luna roja sobre mar negro
Y cuando el mundo enmudece y las promesas engañan nos revolcamos en el jardín por donde nadie pasa
Y cada vez que vuelvo un mismo final, afuera el mundo sigue, más
El cielo entiende que mi obsesión está llegando un límite
Soy piloto de juguetes entre nubes voy
Un suave látigo una premonición
Y sin embargo aún puedes abrirla
Las cenizas vuelan en un claro oscuro en el umbral
Cuanto habré cambiado que se habrá gastado
Cada uno es su propio delator su propio infierno individual
Todo es tan normal tan frió.
Solo una hora más en silencio el tiempo para firmar mi nombre en tu cuello
Sinceramente sería tan bueno tocarte
Pero es mejor decir adiós e intentar mañana
No le enviaré cenizas de rosas ni pienso evitar un roce secreto
Estoy abriendo el juego un juego eléctrico
Tuve que dejar de hacer el amor en el momento

Feb 6, 2013

Carmela Evelia Gálvez


La enana continuó corriendo rápidamente, en sus mejillas redondas corrían pequeñas lágrimas cristalinas.
Carmela Evelia llevaba una vista desorientada y confundida, lo que la llevo a chocar de frente con un veinte añero, de cabellera hasta los hombros, pelirrojo, con pecas alrededor de sus mejillas, pantalones remendados, con su cuerda rodeando su cuello sosteniendo un símbolo de paz y amor y una camisa de cuadros multicolor.

-  Disculpa - Exclamó el muchacho.

-  Fue culpa mía – respondió Carmela.

-  ¿Por qué vas tan apresurada y triste?

-  No encuentro un novio que me quiera – Dijo la enana.

-  No te angusties y cuéntame ¿cómo te llamas? – Replicó el muchacho.

-  Carmela Evelia Gálvez ¿Y vos? – Consultó  Carmela.

-  Me llamo Godofredo Potter, vivo a dos cuadras de esta calle, a la par de la pulpería, enfrente del parque – Agregó el muchacho.

-   Hace mucho tiempo mi prima hermana Cleopatra vivía por ahí. – Dijo Carmela aún con sus ojos llorosos.